Desde Alfalar hemos diseñado esta herramienta para acompañar a las familias a reflexionar sobre el impacto de la tecnología en la infancia y la adolescencia. Este recurso preventivo busca sensibilizar sobre el uso responsable de la tecnología en la infancia y la adolescencia.

Con este material visual pretendemos ofrecer una guía con la que poder reflexionar sobre los riesgos del exceso de dispositivos y poner en valor las experiencias cotidianas. En él se exponen seis interesantes contrastes entre el «Mundo Pantalla» con los beneficios del «Mundo Real» que ayudarán a identificar hábitos emocionales y digitales saludables. Las 6 paradas clave para reflexionar en familia:

  • Mira caras y expresiones: Muestra cómo el entorno digital limita la percepción de las emociones, invitando en su lugar a mirar a los ojos, escuchar las voces y conectar con la empatía del día a día.
  • ¡Esfuerzo y paciencia!: Alerta frente a la gratificación rápida de los dispositivos, recordando que lograr cosas valiosas requiere tiempo y dedicación.
  • La vida real es única: Alerta sobre cómo compararse con las «vidas sociales perfectas» de las redes genera tristeza y baja autoestima. En su lugar, debemos fomentar la aceptación personal, el aprendizaje a través del error y el amor propio.
  • Habla y expresa tus emociones: Frente a la tendencia de usar vídeos para olvidar o evadir los problemas, los y las menores deben aprender a expresar lo que sienten.
  •  Toma tu tiempo, aprende a esperar: Aborda la necesidad de gestionar la impulsividad frente a la inmediatez digital, enseñando la importancia de ser pacientes y disfrutar de cada proceso.
  • Crea vínculos reales: Contrapone el aislamiento digital (menos contacto y cercanía) con el poder del contacto físico y el juego presencial para crear amistades.

Las pantallas forman parte de la realidad actual, pero nuestro papel como personas adultas no es prohibir, sino educar en la autorregulación desde el acompañamiento y el ejemplo.

Os animamos a utilizar este folleto como una herramienta de diálogo. Sentaos en casa con vuestros hijos e hijas, comentad y buscad juntos momentos cotidianos totalmente libres de tecnología para fortalecer los vínculos reales.